Una costumbre que se hace tradición, tradición que se levanta orgullosa de sus raíces, impactando a quien la admira y honrando a quien la practica: LOS NACIMIENTOS MONUMENTALES SALMANTINOS. Estos nacimientos muestran pasajes Bíblicos instalados con figuras de cera que brotan de las manos maravillosas de los artesanos del Municipio, en una manifestación de creatividad que ha trascendido las fronteras del país.
Cera que toma forma, se colorea y se riza, adoptando formas angelicales en manos de artistas que plasman el amor con el que acarician la cera... y cosen y bordan primorosos atuendos que lucen los pastores, los reyes, los ángeles y la Sagrada Familia.
La elaboración de ésta preciosas figuras no se limita a figuras humanas, también se elaboran palomas, camellos, y borreguitos de éste material que cobra vida y calor ante la creatividad artesanal.
La tradición de instalar bellos paisajes representando escenas bíblicas con motivo de la navidad, inicia aproximadamente en el año de 1825; los sacerdotes católicos motivan a las familias Salmantinas a propagar esta costumbre.
El Párroco José Guadalupe Valencia, quien vivía en la calle de "Carreras" que hoy conocemos como Guerrero, aproximadamente a la altura del número 300, inició la costumbre de instalar los Nacimientos en la ventana, y sobre la banqueta, para que pudiera ser apreciado por una mayor cantidad de visitantes.
El Nacimiento era colocado muy temprano por la mañana, y desmontado por la noche, para volverlo a instalar todos los días, desde los primeros de Diciembre, hasta el día dos de Febrero, el "Día de la Candelaria", en el que los fieles llevan a los niños Dios a la Iglesia para ser bendecidos en una bellísima ceremonia religiosa dedicada a la Luz Espiritual.
La tradición indica que los vecinos, y visitantes eran invitados a pasar al interior de las casas donde se encontraba un nacimiento y los instaladores ofrecían agua de sabores, y Frutas de Horno( pastelillos recién horneados tradicionales en época navideña)
En un principio las dimensiones de estas obras de arte variaban de 4 a 8 metros cuadrados y las figuras eran de barro y de madera primorosamente tallada, por los escultores Salmantinos, algunas, eran de porcelana.
La tradición se fue enriqueciendo y cobrando fuerza, los materiales de las figuras que en un principio fueron de barro y trapo, se sustituyeron por obras de arte en madera, de las cuales aún se enorgullecen de poseer algunos Salmantinos.
Había quienes complementaban su exposición con música de manubrio, que armonizaba los cantos de villancicos y los relatos de los paisajes en exhibición; mediante mecanismos especiales se ponían en movimiento algunas figuras cobrando "vida", los carpinteros aserraban, el agua corría... implantando novedades cada año, logrando experiencias maravillosas para los visitantes que cada año acudían en mayor numero a admirar estos nacimientos.
La elaboración de las figuras de cera en Salamanca, nació cuando desaparecieron los artesanos de talla en madera que le dieran fama al municipio.
Hoy en día los Nacimientos están instalados, sobre varios metros cuadrados de piso ó sobre bases de madera, muy resistentes, para soportar el peso de las imponentes grutas, formando una plataforma, ó plataformas en varios niveles, que se cubren de musgo, arena y plantas con troncos secos y piedras formando paisajes, en los que se colocan las figuras representando escenas Bíblicas, con efectos de luz y sonido que se convierten en verdaderas obras de arte en las que cada uno de los instaladores proyecta la creatividad individual de una manera maravillosa.
La tradición, favorecida por las enormes casas del centro de la ciudad, propició que los nacimientos fueran tomando dimensiones extraordinarias, los pasajes bíblicos que se presentan son muchos y muy variados: el "Rescate de Moisés", la "Anunciación", "El Nacimiento", "la Huida a Egipto" el "Degollamiento de los Inocentes", etc., y en algunos casos desde pasajes del Edén hasta "La Crucifixión".
A principio del siglo XX, comenzaron a aparecer las figuras de cera, humanas y de animales, todas ellas elaboradas por los artesanos Salmantinos, y las familias de los instaladores. En la década de los años 50 muchos hogares de Salmantinos contaban con moldes de barro con los que se elaboraban las figuras menores de los nacimientos.
Durante los meses de Noviembre y la primer quincena de Diciembre, las familias salmantinas se dedicaban a la elaboración de borreguitos, palomas, ranitas, puerquitos, pescados, burros y demás fauna pequeña para formar las escenas con gran realismo.
Las figuras humanas, generalmente eran adquiridas, a ellas les daban vida los artistas y artesanos de la localidad.
La Tradición salmantina de instalar Nacimientos, se ha visto enriquecida de tal manera que hoy en día, son visitados por personas de todo el mundo, que vienen a admirar las monumentales instalaciones de madera y piedra recubiertas de musgo, flor de peña, heno y pelo de ángel, salpicado de gallitos y florecillas de papel en donde toman vida las ceriesculturas formando un mundo mágico en torno al Nacimiento de Jesús que preside, desde las grutas monumentales, a los siete coros de ángeles, a los reyes, a los pastores y fundamentalmente a los corazones extasiados de los visitantes.