Andrés Delgado "El Giro", valeroso
insurgente salmantino, era de raza indígena otomí y su
ocupación antes de lanzarse a la guerra de Independencia fue
la de tejedor de mantas y rebozos.
Nació el 7 de Noviembre
de 1792 en el pueblo de Nativitas y aparece en el libro de
bautismo de indios de la Parroquia de Salamanca.
Cuando se
presentó ante el Cura Hidalgo contaba con 18 años fue
compañero de lucha de Albino García, el Padre Rafael
Garcilita y Tomasa Esteves.
Era diestro en el manejo del
caballo y la reata, llegando a ser jefe de guerrilla.
El Giro mandaba al cuerpo de dragones de Santiago, uno de los
mejores armados.
El ro de operaciones era Santa Cruz hoy
Juventino Rosas y dícese que cuando se veía muy perseguido
se refugiaba en las cavernas, tan comunes en ese lugar y
cuya entrada secreta solo él conocía.
En una ocasión andando
fugitivo cerca de la Cañada de la Laborcita, cerca de
Chamacuero, hoy Comonfort. Pretendiendo escapar enfrentó
cuerpo a cuerpo a José María Castillo, Alférez de dragones
de San Luis, quien logró darle una lanzada derribándolo.
Creyendo que estaba muerto castillo se entretuvo en agarrar
su caballo, entre tanto Delgado se sacó la lanza del pecho y
empuñándola se atrincheró detrás de unos peñascos. A pesar
de que lo enfrentaban varios soldados, el Giro opuso tenaz
resistencia, matando a tres e hiriendo a varios, hasta que
abrumado por la fatiga y por el número de sus atacantes,
sucumbió lapidado a manos de los soldados realistas.
Los realistas acabaron con él a pedradas, cortándole la cabeza y
exhibiéndola en la Plaza principal de Salamanca, como
escarmiento a los demás insurgentes.