J. Refugio Villanueva, es tal vez, el mejor pintor que ha dado Salamanca en toda su historia.
Autor de un hermoso e impresionante cuadro de "Caín y Abel" en poder de la familia Villanueva.
Fue también un destacado fotógrafo y se puede considerar como uno de los pioneros de la buena fotografía en el Estado.
Realizó sus estudios de pintura en la Academia de San Carlos de la ciudad de México hacia los años de 1874. Su primer oficio fue la talabartería. La inclinación a la pintura le nació al tener contacto con un pintor de "brocha gorda" que también decoraba templos y casa aquí en esta ciudad de aquí partió a la ciudad de México donde con grandes esfuerzos y sufriendo penurias económicas, realizó sus estudios.
Al terminar de estudiar, radicó en Irapuato y se colocó como uno de los más sobresalientes pintores de todo el estado en ese tiempo. Fue pintor favorito de los Covarrubias, adinerada familia de Irapuato que poseía ente sus prioridades los terrenos de la Hacienda del Fuerte y Anexas y del Coecillo entre otras propiedades.
El cuadro de Calín y Abel, fechado en 1881 fue hecho probablemente en esa ciudad de Irapuato.
De entre sus cuadros, se encuentra un singular Cristo en Blanco y negro que se conserva en poder de la viuda del Dr. Del Bosque en esta ciudad.
Se le atribuye también un cuadro al óleo de la Virgen María que se conserva en el Templo de las Tres Caídas.
Su obra, que se dice fue abundante, se extravió o perdió cuando la familia Villanueva tuvo que emigrar a los Estados Unidos de Norteamérica por razones diversas. A su regreso, gran parte de sus pinturas se habían perdido o cuadros valiosos habían sido adquiridos por otras personas, ignorándose hasta la fecha su paradero.
Don Refugio continuó, sin embargo, didicándose a la fotografía, profesión que después heredaría a uno de sus hijos, Manuel, y éste a su vez a un sobrino y actual fotógrafo, Héctor Villanueva.