Macario Silva Tavera, era, como su hermano, originario de Valle de Santiago y por las mismas razones familiares, tenía estrecho contacto con Salamanca. Se le describe como un hombre corpulento y luchador formidable, duro de vencer, musculoso y fuerte. Cara cuadrada y voz recia remataba aquel cuerpo de caza bien proporcionada, de pelo ensortijado. Era listo, agudo observador del más insignificante detalle y memorista consumado. Muy buen jinete aún del caballo más bruto que le tocara. Inteligente y ladino, conocía la región a las mil maravillas y podía proporcionar información muy acertada sobre distancias exactas, nombres de las rancherías y poblados, ganado y semillas que se tenían...
Silva cambia radicalmente al pararse al bando de los revolucionarios, donde se encuentra marcado negativamente junto a la figura de J. Inés Chávez García, catalogado éste como "huraño, agresivo, sádico su simple nombre causaba horror al sufrido pueblo del Estado de Michoacán". Pues Silva, era uno de sus jefes más inmediatos junto con Jesús Cintora, Félix Ireta, Roa, Zendejas, Luis Gutiérrez, Jesús Cepeda y otros más.
Para darnos una idea de la tendencia "chavista" que observaban todos ellos, reproduzcamos un pasaje del libro de los hermanos Casasola, llamado "Historia Gráfica de la Revolución Mexicana", que nos describe a su cabecilla J. Inés Chávez como un hombre: "Sin Bandera, sin ideales, se lanzó sobre poblaciones de importancia, haciendas, rancherías y pueblos que contaban con guarniciones pequeñas, matando a sangre fría a indefensos ciudadanos, violando mujeres, especialmente doncellas, y recreándose en mancillar a las mujeres casadas, en presencia de sus maridos."
Uno de los pasajes sin duda históricamente más importantes es el que señala que: "Estos jefes Cíntora y Altamirano, con la colaboración de Macario Silva y Jesús Cepeda,, chavista también, fueron los que derrotaron al coronel Lázaro Cárdenas, que comandaba los batallones carrancistas 10º y 33º , así como el 22º. Regimiento de Caballería y el 4º de Ametralladorista, integrantes de la Brigada Sonora. Después de recorrer la línea troncal Morelia-Acámbaro, fue el Coronel Cárdenas al encuentro de los chavistas en Indaparapeo, pero muertos casi todos los miembros de su escolta, fue hecho prisionero un 18 de octubre de 1918. Los mencionados jefes chavistas se dispusieron a fusilarlo, después de que en un recodo del camino, Cárdenas se encontró frente a Chávez García, que lo tomó fuertemente del cuello, haciéndole hondos rasguños. Pero la madrugada del día siguiente, el coronel Cárdenas escapó de sus captores y se dirigió a Charo, Mich. Donde recibió hombres y elementos de combate, con los que se retiraron a la sierra de Querétaro.
Se sabe también que estuvo entre las filas villistas, bajo las órdenes del General Prieto y también que fue visitado por Luis Galván y Carlos Guerrero, pues según reportaje periodístico aparecido en el diario Tribuna (18 de noviembre de 1980) dice: "...nos entrevistamos con Macario Silva que tenía fama de valiente, Macario vivía en la Hacienda de la Tinaja, municipio de Salamanca, y fuimos varias veces a verlo y aceptó hacer un levantamiento y como ya se había roto las relaciones entre Carranza y Villa al terminar la Convención de Aguascalientes mandamos avisar al Gral. Angeles que haríamos un levantamiento para organizar un regimiento y ponerlo a sus órdenes.
Fijamos la fecha de hacer el movimiento para el 14 de noviembre de 1914 y organicé el levantamiento cantando con la ayuda del jefe de la policía, José Figueroa que se prestó a todo lo que yo le indicara".
El cuartel "casi inexpulgable de Macario" estuvo principalmente en Yuriria, desde donde coordinaba acciones con sus compañeros.
Se sabe que murió a finales de 1918, en la sierra michoacana cerca del poblado de Santana maya, víctima de la influenza española. En una estrofa del corrido que se le compuso se cuenta:
Entre Coahuila y Nuevo León,
en la división del Norte,
entre bravos se rifó,
combatiendo frente a frente.
Cuando todo se acabó
En el Norte muy lejano
A su tierra regresó
Levantando mucha gente
Del suelo donde nació
Por dos años Macario
Al gobierno combatió
Y la gripa muy traidora
La vida le arrebató.
El siguiente texto es solo un testimonio histórico. Es una carta enviada por Don Porfirio Días (aún no era Presidente) al padre de Macario Silva Tavera, llamado igual que él, pero su 2do. Apellido era García y sirvió al ejército nacional.
San Juan del Río, Diciembre 18/876.
Sr. Gral. Don Macario Silva.
"El Teniente Coronel Becerra en comisionado, me ha hecho presente la buena disposición, en que se encuentra Ud. para ponerse a disposición del Gobierno instalado en Méjico conforme al Plan de Tuxtepec.
Celebro mucho que Ud. se encuentre en tal disposición y le suplico haga el movimiento con las fuerzas que tiene a su mando a la mayor brevedad posible, recomendándole al mismo tiempo influya Ud. Con sus demás compañeros para que lo secuden oportunamente porque retardando esas operaciones ya no me sería posible admitir sus servicios sin comprometer mi responsabilidad.
Puede Ud. Ofrecerles las garantías necesarias recomendándole toda prudencia en los compromisos que contraiga con sus compañeros que lo secunden, que lo aceptare confiado en el tacto y tino de Ud. Para contraerlos."