Gaspar de Zuñiga y Acevedo, Conde de Monterrey, nace en el poblado de este nombre en la privincia de Orense, España, hacia 1560. Llega a Veracruz en septiembre de 1595. Revoca el mandamiento de su antecesor en que se disponía el incremento del tributo de los indios. Modifica el contrato de Luis de Velasco II con Juan de Onate, logrando que éste vaya más allá de Paso del Norte. Reúne a los nativos en pueblos y congregaciones. A la muerte de Felipe II señala los lutos por él y el día para la solemne jura de Felipe III. Ordena la traslación de la antigua población de Veracruz frente al islote de Ulúa, ya fortificado, hacia 1600. Combate el levantamiento de los indígenas de la sierra de Topia. Auspicia a Sebastián Vizcaíno en sus viajes náuticos; éste da nombre en su honor a la bahía de Monterrey, hacia 1602. Promovido al Perú, permanece allí hasta su muerte en 1606. Es considerado como uno de los gobernantes más justos y acertados de la colonia.
Es un personaje importante en la vida histórica de Salamanca, porque fue quien concedió a este poblado la categoría de Villa al firmar la cédula real en 1603.