Teófilo Araujo, músico salmantino de alta creatividad, padre de
otro gran músico Luis G. Araujo, la mayoría de las obras
conocidas y rescatadas de Don Teófilo Araujo se documenta,
fueron creadas en el periodo de 1850 a 1920.
A él se le atribuyen varios de los hermosos cantos y
melodías con que en el XIX y a principios del XX se
escenificaba los “Carros Bíblicos”, de la fiesta de los
Santos Reyes, así como la puesta y levantada de los
salmantinisimos Nacimientos Navideños. Los títulos de
algunas de las piezas que con tales temas compuso Don
Teófilo son: Carro del Nacimiento, Carro de la Puerta del
Cielo, y Carro de los Desposorios.